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Documentos Históricos

EL BARZON LATINOAMERICANO

  • POR LA DEFENSA DEL PATRIMONIO FAMILIAR COMO PREMISA DE UNA VIDA DIGNA Y JUSTA DE LOS LATINOAMERICANOS.

  • POR PAISES CON UNA ECONOMIA PRODUCTIVA Y UN SISTEMA EQUITATIVO EN LA DISTRIBUCION DEL INGRESO Y LA RIQUEZA, VAMOS CONTRA EL NEOLIBERALISMO

  • POR UN SISTEMA DEMOCRATICO DE GOBIERNO: NI MILITARISMO NI TECNOCRACIA.

  • POR UNA RELACION JUSTA Y RESPETUOSA, VAMOS CONTRA LA USURA INTERNACIONAL DEL FONDO MONETARIO INTERNACIONAL Y EL BANCO MUNDIAL.

  • POR UNA AMERICA LATINA UNIDA CONTRA EL HAMBRE, LA MARGINACION, LA DESIGULADAD Y POR EL RESPETO A LA SOBERANIA.

Hoy asistimos a una segunda etapa en la vida de El Barzón. Por un lado empieza el proceso de consolidación organizativa sectorial con el surgimiento del Agrobarzón y la posterior constitución del Transbarzón, Tortibarzón, Barzón Empresarial, etc., y por otro lado, iniciamos el proceso de conformación del Barzón Continental.

LA SOCIEDAD MEXICANA EDEUDADA.

A estas alturas, ya no hay prácticamente ni actor económico ni sector social que se escape al fenómeno financiero de las carteras vencidas. Lo que a principios de los noventa empezó siendo un problema casi exclusivamente de los productores agropecuarios, ahora los viven hasta las empresas cualesquiera que sea su tamaño. El índice de morosidad de personas y familias está en 49%, mientras que el índice de morosidad empresarial se ubica en el 53%. Esto ocurre precisamente tan sólo a dos meses de haberse implementado cinco programas de rescate financiero para deudores y banca con un costo fiscal que ronda los 210 mil millones de pesos. Como el índice de morosidad sigue creciendo (entre septiembre y octubre se agregaron a la lista de morosos, nada menos que 204 mil nuevos deudores), podemos asegurar que para ponerle freno al problema de la cartera vencida se requerirán necesariamente salidas inéditas y radicales muy distintas y superiores en su alcance a los programas tradicionales de reestructura. Casi todos ellos con un sustento metodológico-financiero basado en las Unidades de Inversión (UDI´s).

Los estados y municipios, quienes, fueron precisamente los que estrenaron el esquema UDI´s en mayo del ´95, se están presentando ya, nuevamente en insolvencia para cubrir el servicio de su deuda ante banca privada y banca de desarrollo. Y eso que dicho servicio contempla solamente el pago de intereses. Aproximadamente 1800 de 2418 ayuntamientos que componen la Federación destinan en promedio arriba de 50 centavos de cada peso de participación federal para el servicio de dicha deuda. Esta crisis financiera los ha obligado a relegar a segunda y tercera instancia sus prioridades en la construcción de obra pública, dotación de seguridad a la ciudadanía y al propio alumbrado público. Las causas y las consecuencias de sus crisis no son muy distintas a las que tienen en la debacle a las economías de las familias y las empresas mexicanas.

El mismo país, visto como unidad frente al contexto internacional y frente sus acreedores, está en ciernes de entrar al tobogán de la crisis de la deuda externa a la manera de cómo lo estuvo a principios de la década de los ochentas, en 1982. Hoy en día, después de 14 años transcurridos donde la economía mexicana fue sometida a drásticos programas de shock y en general a planes de estabilización con el propósito, precisamente, de ser cumplidores con el servicios de la deuda externa y de no depender más de esta fuente de financiamiento, México ha incrementado, que ironía, en 65% el saldo de sus débitos con sus acreedores extranjeros. México es el campeón de la deuda en Latino América, con un saldo de 165 mil 500 millones de dólares, cantidad que equivale al 56% del PIB previsto para el año ´96.

El financiamiento del servicio de este débito está resultando demasiado oneroso para la economía nacional y para los mexicanos, porque cada vez más se cancelan partidas presupuestarias para la inversión productiva y el gasto social; cada vez más una mayor proporción de los ingresos públicos se van en remesas de dólares hacia los acreedores extranjeros. En promedio cada mexicano tiene un débito de 1,648 dólares.

LA DEUDA EXTERNA COMO EXPRESION DE LA CRISIS LATINOAMERICANA.

Habiendo superado coyunturalmente la crisis de adeudos que invadió a todo el continente durante la década de los 80´s mediante las reprogramaciones de pago del plan Baker y del plan Bradley, las negociaciones basadas en los bonos cupón cero y las capitalizaciones de pasivos que convinieron los países latinoamericanos con sus acreedores, hoy asoma nuevamente el rostro aterrador la crisis que retorna. Los cambios estructurales experimentados en la economía no han sido suficientes para remontar las circunstancias que orillaron a los países del continente al sobre endeudamiento: seguimos padeciendo el estancamiento económico y la balanza comercial deficitaria; demanda interna severamente contraída en tanto que sus niveles de inflación se estancan en los dos dígitos; la inversión productiva neta es negativa al tiempo que continúan expandiéndose prácticas de especulación financiera organizada; el desempleo de su fuerza laboral se sigue incrementando a la vez que se profundiza la apertura a productos internacionales que ocasionan los quebrantos a las unidades productivas nacionales; y finalmente, padecemos una situación en la que a pesar de exportar capitales en términos netos nuestro endeudamiento continúa en ascenso.

ESTAS SON LAS CIFRAS:

América Latina debía en 1987, 426 mil millones de dólares y, a pesar de haber pagado este año de 96 nada menos que 6548 mil millones, de todos modos las deuda externa de la región suma hoy 611 mil millones de dólares.

El círculo vicioso de deuda sobre deuda que produce sobre endeudamiento permanente tiene detrás la premisa de los programas de ajuste que originan estancamiento e inflación y finalmente, el agotamiento de la generación del suficiente ahorro para cubrir el servicio de la deuda. La crisis de la deuda externa no podrán nunca superarse objetivamente mientras las economías deudoras continúan estancadas, los flujos de retorno de recursos frescos para la promoción del crecimiento no se den y mientras no haya una estrategia de negociación de adeudos que parte de la capacidad real de pagos en función del comportamiento de los precios internacionales de los productos exportables del continente y haya una mayor cooperación económica entre los países desarrollados con el fin de recuperar el crecimiento del mercado mundial.

La recurrencia de la crisis de la deuda externa y su agudizamiento, colocan a los gobiernos y a la sociedad civil de las naciones latinoamericanas en la disyuntiva de que, o exigen a sus acreedores la CANCELACION DE LOS PRESTAMOS o, VEN HUNDIRSE EN UNA CRISIS IRREVERSIBLE a la sociedad latinoamericana. La deuda es financiera y moralmente impagable. Junto con ello se impone sustituir los programas de ajuste por políticas económicas que privilegien la recuperación del crecimiento y la mejoría en las condiciones de vida de la población.

Esta salida drástica, pero necesaria, tiene sustento en el dramatismo mismo de la situación latinoamericana. Se impone voluntad política de parte de los gobiernos del continente, sensatez de los organismos financieros y una decidida participación de la sociedad civil del continente. Experiencias anteriores ya se han practicado:

a) El Deutsche Bank de la República Federal Alemana, canceló drásticamente sus préstamos a Europa Oriental, esto hace apenas década y media.

b) Durante la segunda guerra mundial y a través de la ley de préstamos y arriendos, se cancelaron enteramente los créditos que E.U. otorgó a sus aliados militares que sumaron aproximadamente 3,500 millones de dólares y revalidó otra parte sustantiva de los mismos en términos totalmente generosos: 28 años con un período de gracia y tasas de interés menores que las del mercado, de forma que el total del adeudo tenía un valor presente descontando muy inferior al monto nominal de adeudo.

c) El plan Marshall implementado desde 1948 a 1952 transformó prácticamente los adeudos en donativos, con el argumento de que se necesitaban para el consumo, la reposición de inventarios y la reconstrucción. Acto que posteriormente generó "milagros económicos" de tasas de crecimiento extraordinariamente elevadas.

d) En Italia durante los años 30 y precisamente para "tomar" los préstamos malos de los bancos, durante la depresión se creó el Instituto para la Reconstrucción Industrial. Aunque su intención original era la revalidación de tales préstamos, cosa que resultó tan difícil, el IRI tomó los activos, canceló las deudas de los bancos y operó una porción sustancial de la industria italiana como un gran conglomerado o compañía tenedor.

e) Tenemos el reciente ejemplo japonés donde los banqueros de esa nación propusieron la creación de un organismo gubernamental similar al descrito anteriormente para que se encargue de la deuda pública externa en dificultades de pagos a los bancos comerciales japoneses y negocie con los países deudores en lo tocante a su servicio.

f) Y finalmente, tenemos la sugerente propuesta del titular del Banco Mundial que ofreció en la recientemente celebrada Cumbre Mundial Sobre la Alimentación en Roma, la condonación del 80% de la deuda de los países más empobrecidos del mundo.

EL TURNO ES DE LA SOCIEDAD CIVIL LATINOAMERICANA.

Las experiencia anteriores para enfrentar la crisis de la deuda nos enseñaron que la mayoría de los gobiernos locales cedió ante la presión del Fondo Monetario Internacional y Banco Mundial y dobló las manos ante una oportunidad histórica de generalizar una huelga de pagos como medida para arrancar de sus acreedores una negociación adecuada de los débitos. No fue raro porque casi todos ellos tienen como antecedente una formación académica en las universidades norteamericanas que los hacía aplicar sin chistar los programas de ajuste diseñados desde el FMI. Pero además porque carecían y carecen de un sustento popular sólido para ir más allá en una empresa nacionalista de proteger los intereses económicos de sus connacionales.

El único país y el único gobierno que convocó a la suspensión de los pagos y a la moratoria fue el cubano. Sin eco en Latino América el gobierno de la isla se vio obligado a renegociar sus adeudos en condiciones no tan favorables. Por cierto una de las deudas más pequeñas de todo el continente.

Hoy que el fenómeno de la deuda invade todo el tejido socioeconómico de Latino América podemos decir que la única garantía de que se acabe con esa relación injusta y expoliadora de deudores por acreedores, depende de la participación activa y masiva de la sociedad civil latinoamericana, de organismos empresariales y de productores, de partidos políticos democráticos, así como de gobiernos consecuentemente nacionalistas.

Dado que las consecuencias destrozadas del modelo económico neoliberal pesan fundamentalmente sobre los sectores medios productivos y las economías familiares, son estas franjas sociales, organizadas en un Barzón Latinoamericano, las llamadas a empujar y emplazar al resto de los actores económicos, sociales y políticos a una lucha contra el agiotismo internacional. Porque el destino de las economías del continente en un sentido productivo dependen precisamente de que se cancele esa relación de descapitalización que produce el servicio de la deuda externa para que el ahorro nacional se destine a la reactivación del aparato productivo local. Así como prácticas bancarias y financieras promotoras del desarrollo y la inversión y no especulativas.

EL BARZON ES YA UNA REALIDAD LATINOAMERICANA

No hay duda de que los sectores productivos medio organizados de México están en El Barzón, así como no hay duda tampoco de que es este movimiento es el más crítico al modelo neoliberal. La lucha por defender frente a los bancos el patrimonio de su familia lo ha ligado, con justa razón, a la lucha por buscar un modelo económico alternativo. Este mismo fenómeno se vive en Argentina, Brasil, Perú, Venezuela, Chile y El Salvador. Movimientos muy similares al mexicano crecen y se consolida. El punto de convergencia es la aspiración común de cambiar nuestra relación de países deudores por economías prósperas y en crecimiento, con una distribución equitativa del ingreso y la riqueza. En el terreno político e ideológico también coincidimos en ser profundamente democráticos y pluralistas. En los métodos de lucha también nos parecemos: un radicalismo en las acciones de la resistencia civil pacífica apegada a la legalidad, donde la familia es el actor central de esta lucha.

Estas coincidencias se sintetizan en un esfuerzo por hermanar, ya a estos movimientos nacionales. El plan de acción arranca precisamente por un recorrido desde el extremo sur del continente a partir del próximo 3 de diciembre para concluir con una visita a Cuba donde se prevé un intercambio con la Universidad de la Habana y una platica con altos directivos del gobierno cubano.

Hacemos un llamado a la sociedad civil de América Latina a unirnos y hermanarnos en esta lucha y que construyamos de arriba hacia abajo los contrapesos necesarios que obliguen a los gobiernos de cada país a responder a sus pueblos y no a los capitales financieros y especulativos nacionales e internacionales.

Discurso Pronunciado en noviembre de 1996 por Juan José Quirino Salas

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